Cómo cuidar el pelo en verano: antes, durante y después

Protegemos la piel del sol cada verano y nos olvidamos del pelo, que sufre exactamente lo mismo: sol, cloro, sal y viento. Y a diferencia de la piel, el cabello no se regenera: lo que se daña, se queda dañado hasta que lo cortas. En esta guía te contamos cómo protegerlo antes, durante y después del baño.

Por qué el pelo sufre en verano

Tres agresiones distintas actuando a la vez:

  • El sol. La radiación UVA y UVB degrada la queratina de la fibra y oxida los pigmentos. Resultado: pérdida de brillo, aclarado no deseado y una fibra más porosa que se rompe con facilidad.
  • El cloro. Reseca y abre la cutícula, dejando el cabello áspero y sin brillo.
  • La sal. Deshidrata por ósmosis: extrae agua de la fibra capilar.

Y a todo eso se suma la fricción del viento y de la arena, que abre las puntas.

Una diferencia clave con la piel: el pelo que sale del folículo es tejido muerto. No se repara ni se regenera. Todo lo que hagamos es proteger lo que hay y evitar que empeore.

Antes del baño

Aquí está el gesto que más rinde y casi nadie hace:

  • Moja el pelo con agua dulce antes de entrar al mar o a la piscina. Un cabello ya saturado de agua limpia absorbe mucho menos cloro y sal.
  • Aplica acondicionador o unas gotas de aceite antes del baño. Crea una película que reduce la penetración.
  • Usa protector solar capilar si vas a estar horas al sol. Existen en spray y no apelmazan.
  • Gorro o sombrero. Sigue siendo la protección más eficaz.

Durante el día

  • Evita las horas centrales, entre las 12 y las 16.
  • Recoge el pelo cuando esté seco, no mojado. El cabello húmedo está mucho más frágil y la goma lo marca y lo rompe.
  • Reaplica el protector después de cada baño.
  • Nada de coletas muy tirantes con el pelo húmedo y salado.

Al salir del agua

  1. Aclara con agua dulce inmediatamente. No esperes a llegar a casa: cuanto más tiempo permanezcan la sal y el cloro, más daño.
  2. Aplica un acondicionador sin aclarado o unas gotas de aceite en medios y puntas.
  3. Desenreda con peine de púas anchas, siempre desde las puntas hacia la raíz. Nunca con cepillo sobre el pelo mojado.
  4. Deja secar al aire siempre que puedas.

El pelo verde de la piscina

Es una de las consultas más frecuentes del verano, y la causa no es la que todo el mundo cree: no lo provoca el cloro, sino el cobre presente en el agua de muchas piscinas, procedente de las tuberías o de los alguicidas. El cloro oxida ese cobre y los depósitos se adhieren a la fibra capilar, que los retiene con más facilidad si está porosa.

Por eso afecta sobre todo a cabellos rubios, decolorados o con canas: en un pelo oscuro el depósito está igual, pero no se ve.

Cómo prevenirlo: moja el pelo con agua dulce antes de entrar, aplica acondicionador previo y aclara nada más salir.

Cómo quitarlo si ya ha pasado: un champú anticloro o quelante retira los depósitos metálicos. Un champú normal no lo consigue, porque no está formulado para arrastrar metales. Y no insistas con lavados repetidos: solo conseguirás resecar más el pelo.

La rutina de casa en verano

  • Champú suave y las veces que haga falta. Si te bañas a diario, lavar a diario es correcto: lo que hay que evitar es dejar el cloro y la sal en el pelo, no el lavado en sí.
  • Mascarilla dos veces por semana. En verano el pelo pierde agua constantemente y necesita reponerla.
  • Aparta secador, plancha y tenacillas. Es el mejor momento del año para darles descanso.
  • Corta las puntas antes y después del verano. Es lo único que elimina de verdad el daño acumulado.
  • No te tiñas en pleno verano. El pelo ya está reseco y el color aguanta peor.

Si prefieres cuidarlo con lo que tienes en casa, tienes las recetas que sí funcionan en nuestra guía de mascarillas caseras para el pelo.

Lo que NO debes hacer

  • Mascarillas con bicarbonato. Su pH alcalino abre la cutícula y deja el pelo áspero y poroso, justo lo contrario de lo que necesita en verano.
  • Limón para aclarar al sol. Aclara, sí, pero resecando y dañando la fibra. Y en cabello teñido altera el color de forma imprevisible.
  • Cerveza, vinagre puro y otros remedios virales. El alcohol reseca y el vinagre sin diluir daña la cutícula.
  • Peinar en mojado con cepillo. El cabello húmedo se estira y se rompe.
  • Dejar la sal secándose al sol pensando en el efecto playero. Ese aspecto se consigue con productos texturizadores, no dejando que el pelo se deshidrate.

Después del verano

Septiembre es el momento de recuperar:

  • Corta puntas. Lo dañado no se repara.
  • Tratamiento intensivo durante tres o cuatro semanas: mascarilla dos veces por semana.
  • Aceite en puntas a diario.
  • Retoma el color con el pelo ya recuperado, no antes.

Y no te alarmes si notas más caída en otoño: es el ciclo natural del cabello, no consecuencia del verano. Lo tienes explicado en nuestra guía sobre cómo recuperar el cabello después del verano.

Puedes ver la gama completa en nuestra sección de cosmética capilar.

Preguntas frecuentes

¿Es malo lavarse el pelo todos los días?

No, y en verano menos aún. Lo que reseca no es el lavado en sí, sino usar champús muy agresivos o no aplicar acondicionador después. Si te bañas a diario en agua clorada o salada, dejarla en el pelo hace más daño que lavarlo. Usa champú suave y acondiciona siempre.

¿Por qué se me pone el pelo verde en la piscina?

No lo provoca el cloro directamente, sino el cobre presente en el agua de algunas piscinas, que se oxida y se deposita en la fibra. Afecta sobre todo a cabellos rubios, decolorados o con canas. Mojar el pelo con agua dulce antes de entrar y aclarar inmediatamente al salir lo previene casi por completo.

¿Sirve el protector solar capilar?

Sí, y es de lo más útil. Existen en spray, no apelmazan y se reaplican después de cada baño. Aun así, el gorro sigue siendo la protección más eficaz.

¿Es verdad que no debo usar sérum al sol?

Depende del producto. Un sérum con siliconas o aceites densos puede aumentar la temperatura de la fibra al sol. Los protectores capilares específicos están formulados para eso y sí puedes usarlos. La duda se resuelve mirando si el producto indica protección solar.

¿El agua del mar es buena para el pelo?

No. Da textura y ese aspecto playero que gusta, pero lo consigue deshidratando la fibra. Ese efecto se logra igual con un spray texturizador y sin dañar el pelo.

¿Cada cuánto pongo mascarilla en verano?

Dos veces por semana, y siempre de medios a puntas. Si te bañas a diario en agua salada o clorada, puedes subir a tres.

¿Puedo teñirme el pelo en verano?

Se puede, pero no es el mejor momento. El pelo ya está más poroso por el sol y la sal, así que el color agarra peor y se va antes. Si puedes, deja el tinte para septiembre.

En resumen: moja el pelo con agua dulce antes de entrar al agua, aclara nada más salir e hidrata dos veces por semana. Con esos tres gestos, el pelo llega a septiembre en condiciones y te ahorras el corte de emergencia.