La menta, la albahaca, el perejil, el cebollino y el cilantro pueden cultivarse dentro de casa si reciben suficiente luz y tienen una maceta con buen drenaje. La clave es elegir la planta según tu ventana y ajustar el riego a cada especie. Una cocina luminosa puede servir; un rincón oscuro, aunque quede bonito, no suele ser adecuado.
Contenido revisado el 28 de septiembre de 2026.
Qué plantas aromáticas elegir para interior
Para empezar, escoge dos o tres especies que utilices al cocinar. Esta comparativa resume sus necesidades; no son plantas que puedan vivir sin luz natural o sin una iluminación de cultivo adecuada.
| Planta | Ubicación y cuidado principal | Qué conviene saber |
|---|---|---|
| Menta o hierbabuena | Lugar luminoso; mantener el sustrato húmedo sin encharcar. | Mejor en maceta propia porque se extiende con facilidad. |
| Albahaca | Ventana soleada y ambiente cálido, protegida del frío. | No es una buena elección para una habitación con poca luz. |
| Perejil | Buena luz y humedad regular del sustrato. | Recoge primero algunos tallos exteriores. |
| Cebollino | Ventana luminosa y riego según se seque el sustrato. | Corta las hojas con tijeras; no arranques la mata. |
| Cilantro | Buena luz, evitando calor intenso y sequedad. | Es útil para cosechas cortas; conviene hacer nuevas siembras. |
Dónde colocarlas y cuánta luz necesitan
La luz suele ser el principal límite del cultivo interior. La Universidad Estatal de Iowa orienta hacia unas seis a ocho horas o más de sol directo para muchas aromáticas de interior, según la especie. No conviene convertir cuatro horas en una garantía universal.
En una vivienda en España, empieza por observar la ventana más luminosa: la orientación sur puede ser una buena candidata, pero los edificios, toldos y la estación cambian la luz real. En verano comprueba también el calor que se acumula junto al cristal. Coloca las plantas lejos de radiadores y salidas de aire caliente.
Si no tienes suficiente luz, una lámpara de cultivo puede ayudar. Iowa propone como orientación entre 12 y 16 horas diarias de iluminación suplementaria; ajusta la distancia y el horario a la lámpara y a las plantas. Una bombilla decorativa no equivale necesariamente a una luz de cultivo.
Cuidados de cinco aromáticas para casa
Menta y hierbabuena: una maceta para ellas
La Royal Horticultural Society recomienda contener la menta en maceta por su crecimiento expansivo. Tolera sol o semisombra, pero eso no significa oscuridad dentro de casa. Revisa la humedad con frecuencia y evita tanto dejarla seca durante mucho tiempo como mantener sus raíces sumergidas.
Compra una variedad identificada y apta para cocina si vas a consumirla: no todas las plantas llamadas «menta» tienen el mismo uso.
Albahaca: luz y calor suave
La guía de albahaca de la RHS destaca que necesita calor y sol, y que puede crecer en un alféizar luminoso. Evita corrientes frías y el exceso de agua. Cosechar los brotes con regularidad ayuda a mantenerla compacta.
Las macetas de supermercado suelen llevar muchas plantas apretadas y están pensadas para una cosecha breve. Si quieres prolongar su cultivo, puede ser necesario separarlas y trasplantarlas con cuidado.
Perejil: cosechar sin vaciar la planta
Mantén humedad regular y buena iluminación. Para recoger hojas, corta unos pocos tallos exteriores cerca de la base, dejando el centro crecer. La RHS explica que el perejil es bienal: al entrar en su segundo año tiende a dedicar energía a florecer y producir semillas. Renovarlo puede ser más práctico que esperar hojas indefinidamente.
Cebollino: cortes pequeños y frecuentes
Una ventana soleada ayuda a mantenerlo productivo. Recoge las hojas que necesites con tijeras justo por encima de la base, sin tirar de las raíces. Puedes seguir las indicaciones de cultivo y cosecha de cebollino de la RHS. No lo trates como una planta de sombra profunda.
Cilantro: mejor pensar en cosechas sucesivas
El cilantro puede cultivarse junto a una ventana para cosechas de corta duración. Según la guía de cilantro de la RHS, el calor y la sequedad favorecen que suba a flor. Mantén un riego adecuado y evita el sol más abrasador cuando haga mucho calor. Sembrar pequeñas cantidades de nuevo permite renovar las hojas; una misma planta no producirá para siempre.
Cómo regar y preparar las macetas
Usa recipientes con agujeros y un sustrato para macetas que drene bien. La Universidad de Maryland señala que el drenaje y evitar el exceso de riego son esenciales. Separar las especies facilita ajustar sus cuidados.
- Comprueba el sustrato antes de regar, en lugar de seguir un calendario rígido.
- Riega cuando corresponda a la especie y deja salir el exceso de agua.
- Vacía el agua que quede acumulada en el plato o cubremacetas.
- Ajusta la frecuencia si cambia la temperatura, la luz o el tamaño de la planta.
Empieza con pocas macetas y observa cómo responden durante varias semanas antes de ampliar el huerto. Así será más fácil detectar si el problema es la ubicación o el cuidado.
Si se estiran, amarillean o se marchitan
Los tallos largos y débiles que buscan la ventana pueden indicar falta de luz. La Universidad de Minnesota describe estas señales y advierte que con poca luz las plantas consumen menos agua.
No interpretes cada hoja caída como falta de riego. Comprueba primero si el sustrato está seco o sigue empapado, si el recipiente drena y si hay calor excesivo. Las hojas amarillas pueden tener distintas causas; añadir agua o abono sin revisar las condiciones puede empeorar el problema.
Preguntas frecuentes
¿Sirven para perfumar toda la casa?
Son una forma de disfrutar de hojas aromáticas, especialmente al tocarlas o cosecharlas. No cuentes con que unas pocas macetas perfumen de forma intensa y continua toda una habitación.
¿Pueden vivir en una cocina sin ventana?
Necesitarán una iluminación de cultivo adecuada. Que una especie tolere semisombra no significa que pueda crecer bien en un espacio oscuro.
¿Puedo juntar todas en una jardinera?
Es más sencillo empezar con recipientes separados: podrás mover cada planta y regarla según lo que necesite. Mantén especialmente la menta en su propia maceta.
¿Y la lavanda?
Antes de elegirla solo por su aroma, revisa sus exigencias de sol y drenaje. Tienes una guía específica sobre lavanda, espliego y sus cuidados para valorar si tu espacio es adecuado.

