LAVANDA O ESPLIEGO

Los romanos ya usaban esta planta y su aceite para darse los baños relajándose, su olor era apreciado ya que mitigaba los olores corporales y al mismo tiempo el baño les relajaba. De hecho su nombre viene de la palabra romana lavare (lavar o limpiar).

Es una planta típica del clima mediterráneo, la costa mediterránea es un gran campo de cultivo de esta planta, aparece en muchos puntos de manera salvaje o silvestre. Las propiedades curativas de la lavanda son para todos conocidas, seguramente que todos la conocemos por su poder relajante, pero tiene otras propiedades sorprendentes.

La podemos encontrar como aceite esencial, tintura, en extracto seco y como macerado. En cualquiera de sus presentaciones las propiedades de esta planta aparecen intactas. En uso interno la podemos utilizar para calmar los nervios, ayudar a conciliar el sueño, para bajar la tensión arterial, mejorar las digestiones, en estados ansiosos, catarros, bronquitis, para los viajes ya que evita el mareo (también va bien llevar un pañuelo con una gotitas de lavanda e ir oliendo durante el viaje) en temporadas de Estres mental es buena compañera tanto para tomar como para oler o hacerse masajes con ella y ponerla en el agua del baño.

Para utilizarla externamente, la podemos añadir en el agua del baño para calmar los nervios, mejorar la concentración relajar la musculatura machacada, para quitarse parásitos, mejorar la respiración con los vapores, podemos también aromatizar una sala, donde se necesite relax o mejorar el estado de ánimo de alguien. Con el aceite de lavanda podemos tratar las quemaduras, este es uno de los pocos aceites esenciales que podemos utilizar directamente sobre la piel, eccemas, calma los picores y también va bien contra los parásitos, neutraliza el mal olor corporal, tanto para los pies como el resto del cuerpo y en los pies combate los hongos.

Al tener efectos antiinflamatorios y antiespasmódicos va excelente para masajes, relaja la musculatura y ayuda contra las contracturas, golpes, contusiones, sobreesfuerzo muscular, mientras relaja al mismo tiempo la mente y la psiquis, consiguiendo en el mismo masaje una relajación total.

Pon una planta de lavanda en tu dormitorio si te cuesta dormir o si tienes jaquecas de manera habitual, en los salones y cocinas también va bien para armonizar el ambiente y si te dedicas a los masajes, en tu centro cerca de la camilla te va a ir muy bien. Tendrás menos moscas y mosquitos de manera natural. Y como broche saquitos de lavanda dentro de los armarios, perfuma la ropa y evita las polillas.

 

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