La flacidez

Con el paso de los años no sólo se arruga la piel, si no que también pierde tono, fuerza, se descuelga y pierde elasticidad.

No es sólo problema de la edad avanzada, también tiene mucho que ver con nuestros hábitos de vida. El tabaco, el alcohol, una alimentación desequilibrada, tomar el sol sin protección, adelgazar y engordar de manera brusca, no hacer ejercicio físico, entre otros, hacen que nuestra piel pierda vitalidad, no se nutra de manera adecuada y le falten vitaminas minerales.

La utilización de cremas no adecuadas a la edad y características de la piel también ayuda a la aparición de flacidez.

Si se está haciendo dieta, lo primero es hacer ejercicio, para ayudar a quemar y que la musculatura trabaje, ayudando de este modo a evitar que la piel y el musculo pierdan tono. Se puede complementar con mesoterapia y tomando vitamina C, colágeno y elastina con cremas que contengan estos principios activos.

Para la piel del rostro hay gran cantidad de cremas con colágeno, elastina Q10, ácido hialurónico y vitamina C, la constancia de su aplicación y sobre todo de hacer un buen masaje son imprescindibles.

La mesoterapia y radiofrecuencia es un tratamiento tanto corporal como facial. La combinación de mesoterapia-radiofrecuencia para combatir la flacidez es una de las mejores formulas que hay en el mercado actualmente.

Os dejamos 5 pasos para empezar a combatirla.

  1. Hacer ejercicio. Con ello conseguirás que tus músculos sean más grandes y firmes, por lo tanto; tu piel estará más tersa en la zona trabajada. Importante alternar ejercicios de aislamiento con otros cardiovasculares.
  1. Buena alimentación. Evitar los alimentos ricos en grasas e hidratos de carbono. El cuerpo sintetiza toda la energía ‘sobrante’ en grasa. Añade pescado, pollo, pavo, huevos, frutas, hortalizas (patatas no) y vegetales a tu dieta. Con todo ello no necesitarás un aporte extra de vitaminas ni complementos alimenticios.
  2. Bebe mucha agua. Y hay que beber regularmente para depurar nuestro cuerpo y tenerlo hidratado. Tu cuerpo lo agradecerá. Intenta ducharte con el agua un poquito más fría y acabar con agua fría para favorecer la circulación y tonificar la piel. En sólo dos semanas puedes notar un cambio en su tersura.
  1. Usa cremas, lociones y tónicos reafirmantes. Son una ayudita ‘extra’ pero por si solos, no sirven de nada. Úsalos después del ejercicio y tras la ducha o antes de dormir y notarás mejor sus efectos.
  2. Masajes. Otra ayuda ‘extra’ que además nos viene muy bien para desconectar de la rutina diaria. Antes de decidirte por alguno, asegúrate de que tu fisioterapeuta esté colegiado y que cuente con todos los permisos.